
Lo que ellos comenzaron, lo seguimos nosotros.
Por eso vamos a votar el próximo 1ero de febrero.
El voto es realmente nuestro super poder
En la lucha contra la corrupción, cada voto fortalece los mecanismos democráticos de rendición de cuentas, transparencia y participación ciudadana.

La democracia es una casa que venimos construyendo todos.
Es el trabajo de varias generaciones
La democracia costarricense se sustenta en pilares institucionales sólidos, diseñados para garantizar un gobierno representativo, participativo y responsable. Gracias a las ideas y a la acción de arquitectos de la patria como, José Figueres Ferrer, Rafael Angel Calderón y Manuel Mora Valverde, Costa Rica cuenta con instituciones sólidas que existen para garantizar los derechos y mejorar la vida de cada costarricense.
Pero toda casa necesita mantenimiento
Cada vez que votamos, si votamos bien:
• Elegimos representantes más honestos:
Si castigamos la corrupción en las urnas, los políticos se ven presionados a actuar de manera ética y a rendir cuentas.
• Reducimos y prevenimos la manipulación electoral:
Una alta participación ciudadana hace que sea más difícil y costoso cometer fraude electoral o manipular los resultados. Al no votar facilitamos que un pequeño porcentaje de la población tome decisiones que afectan a todos.
• Decidimos cómo se invierten los fondos públicos:
Los representantes electos toman deciden cómo se gasta el dinero de los impuestos y qué leyes y regulaciones se promulgan. Votar nos permite a los ciudadanos influir en la dirección política del país, abogando por políticas que destinen fondos a servicios públicos esenciales como la salud y la educación, en lugar de permitir su desvío por corrupción.
¡Cuidemos lo nuestro!
Costa Rica no está perdida; tiene cimientos fuertes: el Tribunal Supremo de Elecciones, la Caja, y las garantías sociales son buenas bases, pero necesitan mantenimiento. Con el apoyo de nuestros héroes nacionales, te invitamos a votar el 1 de febrero de 2026. ¡Tu voz cuenta!






